Historia de la Comarca. Pueblos de la Arquitectura Negra.

 

 Geografía y situación.

 

La comarca de los Pueblos Negros, se encuentra amparada y escondida entre tres sierras. Al norte la Sierra de Ayllón, al poniente,  la Sierra de La Puebla y al levante la Sierra del Ocejón.

En este triangulo orográfico, se sitúa geográficamente entre Segovia y Soria al norte, Madrid al este y Guadalajara.

 

El triangulo de sierras que amparan la comarca de los Pueblos Negros, está coronado por picos de más de dos mil metros.

En la Sierra de Ayllón destacan: El Pico del Lobo 2.273 m, Cerrón 2.199 m y las Tres Provincias con 2.129 m.

En la Sierra de la Puebla, los picos principales: Porrejón con 1.827 m y  La Tornera con 1.866 m.

Las picos más importantes de La Sierra del Ocejón, además del propio Ocejón con 2.048 m, destacan Campachuelo con 1.899 m y el Atalaya con 1.887 m.

 

La comarca esta atravesada por los ríos: Jarama, Jaramillas y el Veguillas, esto ríos y estas montañas dan cobijo a la comarca de los Pueblos Negros, con Tamajón como puerta de entrada, La Vereda, Matallana, Almiruete, Valverde de los Arroyos, Campillejo, el Espinar, Roblelacasa, Campillo de Ranas, Robleluengo, Majaelrayo, Cabida y Peñalba de la Sierra.

 

La Historia.

 

Estas tierras están habitadas desde épocas prehistóricas, hay algún resto aislado en alguna cueva, pero de forma mas documentada por aquí anduvieron tribus de los arévacos, vacceos y carpetanos que precedieron a celtas y celtiberos que a su vez antecedieron a los romanos. Hay restos de población celtibérica en Los Paredones, cercano a Ayllón, restos de cerámicas similares a los hallados en Numancia.

 

Siglo I AC hasta el S. IV. Los romanos se imponen sin ninguna contemplación, en Tiermes, próximo a estas sierras Tito Didio, año 92 A.C., arrasa sin contemplación a los habitantes de la villa, como en Numancia, posteriormente Tiermes quedaría unida a Segovia por una calzada romana en la vertiente norte de la Sierra de Ayllón.

 

Los romanos imponen su organización en villas durante estos siglos, no afectando en exceso a esta parte de la sierra que permanece aislada por su orografía.Pila bautismal Sta María de Ayllón

 

Siglo IV hasta  S. VIII. Llegan los suevos, alanos y vándalos que arrasan las villas del imperio romano. No fue hasta el  S. VI con la llegada de los visigodos cuando se impone un cambio en la comarca, aunque no bien documentado se piensa que en la sierras septentrionales del sistema central se pudieron asentar unos doscientos mil visigodos, hay restos visigóticos en la necrópolis de Corpolario y la pila bautismal de la Iglesia de Sta. María de Ayllón, así  mismo hasta hace unos años en que estas poblaciones permanecieron más aisladas se podían encontrar paisanos con los ojos azules y cabellos rubios.

 

La ganadería constituía ya la base económica y la forma de vida de los habitantes de la comarca.

 

Siglo VIII hasta S.XI. Llegan los árabes, estas tierras fueron ocupadas por los bereberes, tierra de repliegue de la reconquista, aumento de población, se inicia la deforestación para tierras de cultivo, la ganadería era importante para la comarca, la lana era trasladada a todo el Al-Andalus. Estas tierras eran el limite fronterizo entre cristianos y musulmanes, no fue hasta el año 1085 el rey Alfonso VI conquisto estas tierras, pasarón por aquí Fernán González y Rodrigo Díaz de Vivar, estas tierras se controlaban desde los fortines de Galbe de Sorbe, Albendiego, Atienza o Riba de Santiuste, la última incursión musulmana la realizan los almohades en el siglo XII. Se establecen los caballeros castellanos en Cogolludo, el rey Alfonso VI les concede fuero en 1.102.

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Restos de está época, Villacadima, cadima significa "vieja" en árabe y Almiruete.

 

Siglo XI hasta S. XVI. establecimiento definitivo de los cristianos, se trasladan los principios de organización de la sociedad castellana, nacen las comunidades de Villa y Tierra, es está comarca había tres: Ayllón, Galbe de Sorbe y la de Sepulveda.

 

La villa era la ciudad fortaleza, el mercado y la Iglesia más notable, cabecera jurídica y política donde se reunían los representantes políticos elegidos democráticamente entre los núcleos de población que componían la Tierra. Las tierras de labranza eran propiedad privada, pero la ganadería se asentaba sobre propiedades comunes, como los bosques, la leña, y las aguas de los ríos.

 

La comarca pertenecía a la Villa de Ayllón, que estaba compuesto por más de treinta pueblos y aldeas, los pueblos serranos de nuestra comarca estaban encuadrados en el llamado Sexmo de la Transierra, a su vez el Concejo de Campillo de Ranas estaba compuesto por Majaelrayo, Campillejo, El Espinar, Roble luengo y Roblelacasa.

 

Esta organización se fue perdiendo y en la Edad Media, se impusieron los privilegios de los señores feudales.

 

En la alta Edad Media, año de 1.273 Alfonso X crea El Honrado Concejo de La Mesta de los Pastores de Castilla. La creación de La Mesta y la importancia que adquiere el desarrollo de la ganadería, dará origen a la deforestación de la comarca.

 

De la repoblación monástica nos quedan todavía las ruinas del monasterio de Bonaval, fundado en el año 1.164, por monjes cistercienses y los Templarios en Albendiego.Ruinas de Bonaval

 

En el año 1.214, por estas tierras pasa S. Francisco de Asís que funda un convento y da origen a seis siglos de presencia franciscana en Ayllón.

 

En el S. XVI, el Marqués de Villena fué un protector modélico distribuyendo tierras entre los colonos.

 

Siglo XVI hasta S. XIX. Estos siglos transcurren en la comarca de forma lenta pero continua con la deforestación por la ganadería intensiva, en este periodo es cuando se consolidan los núcleos urbanos existentes y se crean nuevos, de las chozas de pastores, establos y pajares surgen: Matallana, La Vihuela, La Vereda y Corralejo, entre otros.

 

A principios del XIX es cuando se alcanza el máximo de población en la comarca, más de 500 almas en el Concejo de Campillo de Ranas.

 

La desaparición de La Mesta en este siglo, marca el declive de la comarca. La desaparición del ganado hace que las gentes busquen el sustento en el "carboneo de los montes". Los árboles eran talados y convertidos en carbón. El proceso, consistía en apilar la leña cubriéndola de tierra, dejando aberturas para una lenta combustión y así convertirla en carbón.

 

La Guerra de la Independencia, tuvo sus escenarios por estas tierras refugio de guerrilleros como El Empecinado,

 

Siglo XIX hasta el S. XXI. Los pueblos fueron abandonándose, el aislamiento geográfico, el empobrecimiento de los suelos, la falta de servicios y la dificultad para el desarrollo agrícola empujaron a los habitantes de estas tierras hacia un éxodo a las ciudades. La despoblación se acelero tras la guerra civil.

 

Tras años de abandono, se están mejorando las comunicaciones, los servicios van en aumento, una población estacional de fines de semana y el turismo rural empieza a un cierto resurgimiento de la comarca de forma lenta.